Cuba

El sambenito de las pruebas de ingreso

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escambray.cu

educacion superior, universidad, pruebas de ingreso, ministerio de educacion superior, mes, sancti spiritus, cubaLos exámenes de ingreso a la Educación Superior en Cuba parecen cargar, lastimosamente, con un sambenito. Una nota de prensa de ese ministerio difundida el martes en la emisión estelar del Noticiero Nacional de Televisión confirmó lo que era una verdad del tamaño del más empinado rascacielos del mundo: la prueba de Matemática aplicada el 27 de abril contenía un error.

Reajustan calificación del examen de ingreso de Matemática

Contrario a toda lógica, no precisamente matemática, la comunicación no lo expone de manera explícita, como debió suceder, y se limita a plantear que el enfoque de la pregunta 4 “pudo dar lugar a varias interpretaciones”.

Cuando el sentido común dictaba que el Ministerio de Educación Superior (MES) reconociera su mea culpa en gesto de caballerosidad y de respeto hacia los familiares, profesores y alumnos de duodécimo grado que se sometieron al examen, este divulga una nota incompleta en el orden informativo y huérfana de autocrítica.

Pocos dudan —no caeré en las redes de lo absoluto— de las competencias profesionales de los integrantes de la comisión académica que se devanó los sesos a la hora de elaborar las pruebas de tal carácter. Debe convenirse, incluso, que alguno de sus miembros puede errar; son seres humanos, no dioses. Mas, los cuestionarios deben pasar por más de dos manos y de dos ojos expertos. Desconozco cómo procede la comisión, pero el sentido común también apunta a que se actúe así.

Ningún examen debe contener un gramo de error; los de ingresos a la Educación Superior, menos aún. En estos se juega el destino profesional de nuestros hijos y constituyen una especie de tie break que mantiene en ascuas a la familia, hasta que al muchacho o muchacha le anuncian la plaza otorgada.

Para zanjar el dislate, la comisión o, igual, el MES, determinó “que en la calificación de la pregunta 4, se otorguen todos los puntos correspondientes a la misma siempre que se dé respuesta correcta al procedimiento de solución del inciso a, eliminándose el inciso b”.

Otro sinsentido. ¿Cómo entender que un ejercicio donde la respuesta se refiera a seres humanos dé números fraccionarios como resultado? Por favor. La salida buscada pone más en entredicho a los especialistas que confeccionaron la prueba. A mi modo de ver, la anulación completa de la pregunta se imponía.

¿Se valoraron los efectos psicológicos de la inadecuada formulación de la interrogante, en el alumno durante y después de la realización del examen? Considérese que dicha comprobación de conocimientos inauguró el ciclo; para este jueves se prevé Español, y el 4 de mayo, Historia de Cuba.

Asúmase la responsabilidad por la comisión y el MES; gracias a su prestigio y calidad, la Educación Superior cubana posee suficiente crédito para encarar un hecho como este. No admitir la equivocación ha atizado la polémica y la irritación en buena parte de la opinión pública de la isla, cuyo nivel de instrucción parece haber sido obviado o subestimado por quienes redactaron la nota del referido ministerio, que, para bien, según declaró en las últimas horas en Sancti Spíritus su titular, Rodolfo Alarcón Ortiz, avanza en su perfeccionamiento.

En intercambio con directivos, profesores y alumnos de la Universidad de Sancti Spíritus José Martí Pérez, Alarcón Ortiz a la par de reconocer el error humano, sostuvo que se había sido en extremo cuidadoso —incluso en la elección de la imprenta— para evitar casos similares al fraude cometido en el proceso de ingreso a la Enseñanza Superior en el curso pasado en la provincia de La Habana, específicamente con la asignatura de Matemática, en su primera convocatoria.

En ese caso, la impunidad no tomó asiento. Otra nota de prensa —semejan dinosaurios en nuestros medios en tiempos de estrategias de comunicación promovidas por la dirección del país— dio cuenta de siete personas sancionadas por ser responsables de la comercialización de las pruebas docentes y otras modalidades delictivas vinculadas con el fraude detectado. Las condenas oscilaron desde un año y seis meses hasta ocho años de privación de libertad.

Con ese otro sambenito cargan las pruebas de ingreso que implican mucho tiempo de preparación y zozobra en la familia cubana; la misma que todavía hoy aguarda por las disculpas del Ministerio de Educación Superior por tanta molestia causada.

Acerca de jmanuelr

Universidad de Sancti Spíritus ¨José Martí Pérez¨

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