Cuba

¿Por qué en Cuba no hay violencia con armas de fuego?

Por Yuris Nórido Especial para BBC Mundo Periodista de Trabajadores y el sitio digital CubaSí. http://www.bbc.co.uk/mundo/temas/yuris_norido Pese a que existe la delincuencia, no es un problema con el que tienen […]

Por Yuris Nórido Especial para BBC Mundo
Periodista de Trabajadores y el sitio digital CubaSí.

http://www.bbc.co.uk/mundo/temas/yuris_norido

Pese a que existe la delincuencia, no es
un problema con el que tienen que lidiar los cubanos diariamente.
En Cuba la mayoría de la gente ha visto tiroteos… en la televisión.

Seguramente muchos lectores impugnarán algunos de los argumentos de este
post, pero no podrán desconocer una realidad incuestionable: comparada
con otras capitales latinoamericanas, La Habana es una ciudad segura.

Lo saben sus habitantes y también los cientos de miles de turistas que
visitan la urbe todos los años. El índice de homicidios por armas de
fuego, por ejemplo, está entre los más bajos del continente.

No estamos describiendo un paraíso. En las últimas décadas —décadas
marcadas por una crisis económica que ha devenido en buena medida crisis
de valores— hemos sido testigos de un aumento de la criminalidad.

Al ciudadano común le cuesta ponerle cifras a esa circunstancia, pues
las autoridades no suelen divulgar las estadísticas y los medios de
comunicación estatales no incluyen habitualmente en sus espacios
informaciones sobre actos criminales.

Pero está claro: un asesinato no es noticia de todos los días en Cuba.
Al menos no forma parte de las rutinas habituales de la gente.

Yo mismo vivo en un barrio de la periferia, muchas veces llego tarde a
la casa y debo caminar un largo trecho por zonas de poco alumbrado.
Nunca he tenido el menor de los percances.

Barrios de barrios
Los únicos que andan armados en las calles
de Cuba son efectivos de la policía.

Obviamente, hay barrios y barrios. Otras zonas son más peligrosas, las
personas que circulan por ellas a determinadas horas son más
vulnerables. Es algo que sucede, en mayor o menor medida, en todas las
grandes ciudades.//

Pero en La Habana no son habituales los tiroteos, los asaltos a
comercios y domicilios a mano armada… Y son prácticamente inexistentes
fenómenos que afectan a otras ciudades de la región, como los secuestros
o las acciones del crimen organizado.

Influye mucho en esta situación el hecho de que Cuba cuente con una
estricta legislación sobre la tenencia de armas. De hecho, ningún
particular en este país está autorizado a adquirir o portar armas de
fuego, salvo las dedicadas a la caza, e incluso estas últimas están
sometidas a un fuerte control.

Solo efectivos de las fuerzas policiales, agentes de seguridad y
personas autorizadas por la naturaleza de sus funciones pueden llevar
armas. Los efectivos del ejército las usan solo en zonas militares y en
ejercicios de entrenamiento.

Las disposiciones contra la tenencia de armas blancas en lugares
públicos también son rigurosas.

No significa, obviamente, que se puedan evitar todos los actos de
violencia. Pero sus consecuencias suelen ser menos trágicas.

Cuando en discursos y consignas se habla de los logros de la Revolución
(la misma construcción ha devenido una consigna: “los logros de la
Revolución”), se hace referencia sobre todo a la educación y la salud
gratuitas y universales… pero no se habla tanto de la tranquilidad
ciudadana.

La mafia
La delincuencia ha aumentado
últimamente en La Habana, pero son raros los casos de turistas que
denuncian ser víctimas del crimen.

La Revolución de 1959 descabezó a las organizaciones del crimen
organizado, extirpando el mal desde su raíz. La Habana era uno de los
centros internacionales de la mafia: grandes capos pasaban sus
vacaciones tranquilamente en los hoteles capitalinos.

El gobierno revolucionario, en proceso paulatino, fue limitando la
adquisición de armas de fuego hasta el punto de que la única armería
pública que subsiste en la ciudad es ahora un museo.

Algunos alegarán que la prohibición es un atentado contra los derechos
de los ciudadanos, pero lo cierto es que ha sido garantía de sosiego. El
hecho de que un adolescente tenga un arma en una escuela (realidad
dolorosa en otros países) aquí ni siquiera puede concebirse.

La mayoría de los cubanos han sido testigos de tiroteos solo en la
televisión, en el cine o en los entrenamientos militares.

No estamos a salvo de robos, agresiones más o menos violentas, estafas…
y esos delitos es muy probable que tengan mucha más incidencia (al menos
esa es la percepción popular, ya se habló de la reticencia de los medios
para divulgarlos); pero pocas familias han tenido que lamentar la muerte
de alguno de sus integrantes en asaltos con armas de fuego.

Acerca de jmanuelr

Universidad de Sancti Spíritus ¨José Martí Pérez¨

2 Comments

  1. son multiples lso factores que propician que la realidad planetada sea practicamente indiscutible… entre ellos se encuentra;
    1r lugar; la situación geografica, o sea, sin dudas el no tener fronteras nos ha dejado el beneficio de no convivir con los atajos del trafico ilegal de armas ni de otros porductos etc,
    2do lugar; posiblemnte esten las regulaciones en cuanto a registro domiciliar etc o sea recordemos que “en Cuba, nada se mueve sin ser visto!” es decir es complejo para quienes sueñan con traer la realdiad de los los filmes norteños y no pocos suramericanos puesto que en nuestra sociedad todos saben quien eres, de donde provienes, a que te dedicas realidad esta que atenta contra quienes deberían evadir la ley etc!
    3ro y por supuesto las regulaciones que limitan el uso y porte de las armas pondría una barrera bastante elevada…

  2. Alberto

    en cuba si se han dado casos de muerte por parte de delincuentes que portan armas de fuego aunque aislados , que pasa que la atencion se gira mas a los hechos fuera del espacio nacional no se publican estos no se por que pero si ocurren muchos en nuestra capital

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *