Salud

Verdades y mentiras del spinner, el juguete que están confiscando a tu hijo en clase

Por: Juan Manuel Rodríguez http://jmanuelr.cubava.cu En la actualidad hace furor en muchos países entre los que se encuentra Cuba, el fidget spinner, o simplemente spinner, un juguete de plástico, acero […]

Por: Juan Manuel Rodríguez
http://jmanuelr.cubava.cu

En la actualidad hace furor en muchos países entre los que se encuentra Cuba, el fidget spinner, o simplemente spinner, un juguete de plástico, acero u otros materiales​ y con un eje central con dos, tres o más brazos, los cuales terminan en unos aros con rodamientos.

Su invención se le atribuye a Catherine Hettinger, una ingeniera química, nacida en Florida, Estados Unidos, quien en el año 1993 solicitó una patente para un juguete girador. Un par de décadas después, sin embargo, el invento se hizo muy popular y se vende por millones.

En países como Estados Unidos o Reino Unido han comercializado como herramientas para la ayuda de pacientes con autismo, déficit de atención, estrés, ansiedad o depresión, aunque no hay nada concreto al respecto.

En España existe mucha preocupación con este juguete, veamos lo que dicen los especialistas:

Mentira: es terapéutico

Hoy por hoy, vender un spinner como un remedio a trastornos de déficit de atención es fraudulento. Hace falta investigarlo mucho más. Es muy preocupante la tendencia de la sociedad a vender cualquier cosa como terapéutica sin evidencias científicas, argumenta la psiquiatra infantil Beatriz Martínez.

El spinner se vende como juguete terapéutico para niños con déficit de atención e incluso como cacharro antiestrés para adultos. Sin embargo, los especialistas con los que hemos hablado no creen en su capacidad rehabilitadora. “Lograr que un niño con déficit de atención se concentre en algo que se mueve es sencillo, pero no productivo porque no tiene repercusión a largo plazo. El spinner no regula el sistema atencional, que es el que realmente hay que trabajar en estos casos”, argumenta Álvaro Bilbao, neuropsicólogo y autor del libro El cerebro del niño explicado a los padres.

Según el especialista, lo que realmente funciona es trabajar el autocontrol, los límites y las normas. El logro es conseguir que el niño se concentre solo, sin ayuda de un cacharro hipnótico. Una buena forma de incentivar esto en un caso de déficit de atención es animarle a que aguante lo máximo posible tranquilo o concentrado, haciendo los deberes, por ejemplo, sin ayudarse de ningún estímulo externo, y que vaya superando su marca personal.

Verdad: es el juguete del momento

Los spinners pueden comprarse en cualquier tienda de barrio y en grandes almacenes, donde empiezan a agotarse. En plataformas de venta online como Amazon o AliExpress el aumento de las ventas de este juguete es espectacular. Solo en la primera semana de mayo las ventas de spinners en España se han multiplicado por cuatro respecto al pasado mes de febrero. De hecho, los clientes de Amazon.es han comprado estos juguetes un 305 % más en la primera semana de mayo que en el último año y medio”, aseguran desde Amazon España.

Verdad: es adictivo porque es sencillo

Laura, una estudiante de 13 años, cuenta que desde hace un mes en su colegio los llevan todos sus compañeros, aunque no les dejan jugar con los spinners durante las clases: Solo podemos usarlos en el recreo. Es divertido porque es muy fácil usar. Todo el mundo puede hacer que se muevan.

Miguel Ángel, padre de una niña de 7 años, decidió probar el juguete que llevan la mayoría de los compañeros de su hija, ella incluida, a clase. Esta es su conclusión: No me parece que tenga nada especial, simplemente es una cosa que gira. Me recuerda un poco al yoyó, que lo único que hacía era subir y bajar. Quizá esa sencillez es lo que lo hace adictivo. Dominarlo requiere pequeños desafíos que uno va superando sin problemas: primero piensas ¿seré capaz de hacerlo girar sin que se me caiga? Y cuando constatas que es la cosa más fácil del mundo, pruebas a hacerlo con cada dedo de la mano. Y por último con la nariz.

Mentira: no desconcentra a los niños en clase

He tenido que requisar varios en clase. Los niños los usan mientras estás explicando la lección y están más pendientes de cuánto tiempo aguanta el spinner en movimiento que de lo que les estás contando, explica Marta Lozano, profesora del colegio Virgen de Atocha de Madrid. Este colegio madrileño no es el único en el que proliferan estos pequeños juguetes. En mi clase todos tenemos uno. Si lo sacamos mientras estamos en clase, la profesora nos lo requisa, cuenta María, alumna de primero de primaria.

Verdad: algunos colegios de EE. UU. los están prohibiendo

En Estados Unidos ya empieza a preocupar a los educadores. Son varios los colegios que han prohibido a sus alumnos acudir a clase con estos cacharros. No es suficiente con guardarlos en el estuche y sacarlos durante el recreo. Los niños en clase no quitaban los ojos de su spinner o del spinner de su compañero, por eso decidimos que lo mejor era prohibirlos, confiesa Meredith Daly, maestra de una escuela pública de Arizona.

La profesora madrileña Marta Lozano no tiene inconveniente en que sus alumnos jueguen con ellos en el recreo, siempre y cuando respeten las normas dentro de clase: Es un entretenimiento inofensivo. Incluso yo juego a veces con los spinners de mis estudiantes en el patio. Creo que lo realmente importante es poner límites durante las horas de clase. Porque hoy son los spinner, pero mañana será otro juguete nuevo el que traigan y tienen que entender que no pueden jugar mientras explicamos el temario.

Mentira: hay estudios que avalan su eficacia

Muchas de las páginas web que lo tienen a la venta anuncian el spinner como un artilugio perfecto para la ansiedad, la concentración, el déficit de atención, el autismo, la hiperactividad, el estrés o incluso para perder malos hábitos”. Descripción que a los especialistas que hemos consultado no les resulta fiable.

Para poder considerar un producto como terapéutico hacen falta de cuatro a cinco años de investigación previa. De momento, no hay ningún estudio o informe que avale las propiedades curativas que algunos adjudican a los spinners”, señala Álvaro Bilbao. Opinión que también comparte la psicóloga especializada en infancia y adolescencia Cristina García Van Nood: Lo vi por primera vez hace un mes; ahora lo tienen muchos de mis pacientes, por eso me he informado. No hay ningún estudio científico que certifique su eficacia como tratamiento terapéutico. Y por lo que he visto en consulta es todo lo contrario. Los niños no atienden mientras están jugando con ellos y tengo que pedirles que lo guarden cuando están en consulta. Es totalmente contraproducente.

Conclusiones:

No está escrito en ninguna parte que pueda servir contra el stress, autismo u otros padecimientos, por lo tanto, lo que sí está claro es que en clases hace perder la concentración de los estudiantes, y quién sabe si después, en algún momento tengan que visitar a su ortopédico por problemas en las manos.

Con información de:

http://wipidedía.org

https://elpais.com/tag/juguetes/

Acerca de jmanuelr

Universidad de Sancti Spíritus ¨José Martí Pérez¨

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