Salud

La col alimento y fuente de salud.

Por: Juan Manuel Rodríguez Con información de: http://click2.saludnutricionbienestar.com Desde tiempos remotos las verduras han formado parte de la dieta de los seres humanos y mucho tiempo después se comenzó a […]

Por: Juan Manuel Rodríguez

Con información de: http://click2.saludnutricionbienestar.com

Desde tiempos remotos las verduras han formado parte de la dieta de los seres humanos y mucho tiempo después se comenzó a ver su resultado positivo para la salud.  Tradicionalmente en Cuba se han consumido las verduras, desde luego unas con más aceptación que otras.

Vamos a hablar de la col, sus propiedades como alimento y para la salud. Este vegetal forma parte de la familia de las crucíferas, un término usado para referirse a la forma de cruz que tienen las flores de estas plantas.

Las coles contienen numerosas sustancias protectoras:
  • Antioxidantes, entre ellos índoles – sustancias antioxidantes nitrogenadas y complejas- e isotiocianatos, que inhiben las células cancerosas.
  • Sales minerales necesarias para el equilibrio de los tejidos.
  • Provitamina A y vitaminas B3 (niacina), B6, B9 (ácido fólico), C, K y U (principio antiulceroso, también llamado ácido menínico).
  • Sales de potasio, que estimulan las funciones intestinales.
  • Lisina, que contribuye al crecimiento óseo, a la formación de colágeno y de anticuerpos y al metabolismo de los carbohidratos.
  • Cobre, asociado a la clorofila, que promueve la asimilación del hierro (todas las coles tienen, por lo tanto, valiosas propiedades antianémicas).
  • Azufre, con una acción reconocida sobre la seborrea de la piel.
  • Calcio, presente principalmente en las hojas externas (donde hay ocho veces más que en el corazón de la planta).
El brócoli, superalimento por excelencia

Esta verdura hoy forma parte de cualquier dieta saludable, pero durante años era prácticamente desconocida. Desde un punto de vista nutricional el brócoli es la mejor fuente de sulforafano, una molécula que previene la formación de tumores, limita el crecimiento de células cancerosas y promueve su autodestrucción. Esta capacidad de provocar la muerte de las células cancerosas se ha observado, por ejemplo, en el caso del cáncer de colon y en el de próstata, así como en la leucemia linfoblástica aguda.

El brócoli también es rico en vitaminas B9, C, K, caroteno y sales minerales como calcio, fósforo, azufre, potasio y hierro. También aporta mucha clorofila y su alto aporte de fibras lo hace muy valioso. Además, es laxante y diurético y contiene más proteínas que la mayoría de las verduras.

Contiene luteína y zeaxantina, dos compuestos antioxidantes que protegen de dos enfermedades del ojo: la degeneración macular y las cataratas.

La coliflor estimula las células

Aunque contiene menos calcio y vitaminas A y K que otras variedades, aporta una cantidad mayor de fósforo, hierro, potasio y vitamina C (que estimula el sistema inmunitario).

Esta verdura también es rica en vitaminas del grupo B, en particular B9 (o ácido fólico). Además, proporciona fibras muy beneficiosas para el tránsito intestinal y está indicada para dietas bajas en colesterol y en sodio. Por otro lado, la coliflor cuenta con indoles, que tienen un efecto protector reconocido frente a ciertos cánceres.

La col china, un superantioxidante

Esta planta cuenta con más de 30 variedades identificadas en el continente asiático. De hecho.

Es una excelente fuente de vitamina C, ácido fólico (vitamina B9), vitamina A, B6, calcio y potasio. Es muy rica en betacaroteno (provitamina A),  un superantioxidante.

Crucíferas: un arsenal anticancerígeno

De todas las plantas comestibles, las verduras crucíferas son probablemente las que contienen la mayor variedad de moléculas fitoquímicas con propiedades anticancerígenas.

Por lo tanto, su consumo está asociado con un menor riesgo de padecer varios tipos de cáncer: de pulmón, de mama, del sistema gastrointestinal (estómago, colon y recto) y de próstata. Un estudio demostró que las mujeres chinas con cáncer de mama que consumen habitualmente verduras crucíferas tienen menos efectos secundarios derivados del tratamiento.

Además de muchos polifenoles, las crucíferas también tienen altas concentraciones de glucosinolatos. Estas moléculas tienen la capacidad de liberar dos clases de compuestos con una actividad anticancerígena muy alta: los isotiocianatos y los indoles.

Las que tienen más glucosinolatos son la col de Bruselas, la berza, la kale y el nabo. En definitiva, todas las variedades de col poseen propiedades muy beneficiosas para su salud. Tenga en cuenta todas esas ventajas y ¡dele a esta verdura el lugar que se merece en su cocina!

Acerca de jmanuelr

Universidad de Sancti Spíritus ¨José Martí Pérez¨

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *